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HISTORIA DEL PROGRAMA

El programa comenzó a desarrollarse en el año 1996, denominándose en ese momento Programa de Promoción de Hábitos Saludables y Prevención del VIH/Sida en Mujeres Privadas de Libertad.

Sus objetivos, en un principio, estaban más relacionados con la educación para la salud, fundamentalmente con la adquisición de hábitos saludables y la disminución de prácticas de riesgo, como el VIH/Sida. Sin embargo, más adelante, los contenidos fueron ampliándose, con el fin de responder a otras demandas de sus participantes, cambiando su  denominación para reflejar esta redimensión del programa.

Durante todos estos años han participando profesionales de distintas disciplinas: maestras, educadoras y educadores, sociólogas y sociólogos, terapeutas ocupacionales, psicólogas y psicólogos y profesionales sanitarios, que forman parte del personal penitenciario de cada centro.

El trabajo multidisciplinar, entre profesionales de diferentes especialidades que abarcan las áreas biopsicosocial de la salud,  es una forma eficaz para intervenir con mujeres privadas de libertad.

En varias ocasiones, se ha contado también con personal voluntario para el desarrollo de los talleres.

Además, en varias ocasiones, se ha contado con personal voluntario para el desarrollo de los talleres: Cruz Roja (Ávila, Pontevedra, Lugo y Madrid), Asociación Nuevo Color (Madrid), Asociación Marillac (Madrid), ASIMA (Málaga), Comité Antisida (Huelva), Asociación Antonio Noche (A Coruña), Mujeres en zona de conflicto (Córdoba), ADSYS HEDRA (Valencia), IEMAKAIE (Córdoba) y PAIDEIA (Galicia).
Por otro lado, con el fin de mejorar las intervenciones realizadas, se consideró necesario llevar a cabo un análisis de la experiencia acumulada a lo largo de los años (1996- 2005).
Se procedió a una Revisión y Sistematización del Programa, realizada por Silviana Rivera, que incluía como principales objetivos:

    • Identificar problemas de diseño de la intervención y proponer, en su caso, nuevas estrategias.
    • Detectar problemas y soluciones en los sistemas de recogida de información y evaluación del programa.
    • Proponer indicadores de seguimiento y evaluación del programa.
    • Reconocer la realidad de las diferentes instituciones y agentes con los que se trabaja y adecuar el rediseño de la intervención a sus necesidades, demandas y potenciales.

En 2007, para facilitar, por una parte, la tarea de los y las profesionales de reciente incorporación al programa y permitiendo, por otro lado, ir avanzando en la consecución del objetivo general de mejorar la salud integral de las mujeres privadas de libertad; el Instituto de la Mujer ha publicado la “Guía práctica para la Intervención Grupal con Mujeres Privadas de Libertad. Programa de Intervención en Salud con un Enfoque de Género”

Este texto recoge, tanto los contenidos básicos y dinámicas para trabajar con las mujeres, como el marco de desarrollo del programa, concretando objetivos estratégicos, instrumentales y actividades, definidas unas y otros en función de las necesidades y dificultades encontradas para cada uno de los niveles.


Durante estos años se ha podido observar que el trabajo en grupo con mujeres internas, constituye un espacio idóneo para trabajar cuestiones vinculadas con el desarrollo personal, la mejora de su autoestima y la promoción de autocuidados.

Las internas demuestran interés en participar de los talleres, lo cual muestra la necesidad y la importancia que supone para ellas el poder generar un espacio de mujeres.

Romper el aislamiento, compartir vivencias, reflexionar sobre sí mismas, resolver dudas, adquirir conocimientos y habilidades básicas de autocuidado, constituyen modos de mejorar la imagen que tienen de sí mismas  y fortalecer su desarrollo personal.



“Compartir es Vivir”

En este lugar los días transcurren lentamente y sin poder evitarlo, la rutina se apodera de nuestras vidas. Por eso nos sentimos bien cuando se desarrollan Actividades de Integración en el Módulo, ya que podemos compartir ideas y pensamientos. De esta forma nos conocemos un poco más, compartimos opiniones, estrechamos los vínculos de solidaridad y compañerismo.

Testimonio de dos internas del Centro de Castellón


Uno de los desafíos de los talleres ha sido siempre que las mujeres desarrollen una escucha y una participación activa para poder reflexionar sobre sus historias de vida como mujeres.


El curso nos hizo sentir fuera de lo normal, pues en el momento que nos reunimos, nos desconectamos totalmente de esta triste realidad; nos sentimos en un ambiente especial donde la armonía llenaba de alegría nuestros corazones. Refrescamos todos esos conceptos de autoestima que teníamos empolvados en el baúl de los recuerdos y que son muy importantes para nuestra formación personal. También aprendimos a escuchar, a participar, a aportar ideas, respetando la opinión de cada una, valorando nuestras cualidades y aceptando nuestros defectos.

Testimonio de dos internas del Centro de Castellón


Tomar la palabra supone, por parte de ellas, motivación y compromiso con las dinámicas en las que participan e implica, de parte de los profesionales, una actitud abierta y receptiva con los relatos de las propias mujeres.


El curso que nos dan  ha sido una experiencia muy beneficiosa para mí, en todos los aspectos, ya que me ha ayudado a controlar todos mis sentimientos de agresividad, como es la ira, a asimilar cuando intentan agredirme, a valorar una serie de circunstancias que antes no valoraba.

 Testimonio de una interna del Centro de Castellón

Dar la voz a las mujeres internas permite, a nivel grupal, tanto escuchar a las demás como ser escuchadas, en un clima de respeto mutuo y empatía, para poder reflexionar sobre sus historias de vida como mujeres y, en última instancia,  mejorar la imagen que tienen de sí mismas y fortalecer su desarrollo personal.

Gracias al curso que estoy yendo “Programa de Violencia de Género”, me han enseñado a valorarme como persona, pero antes ¡como mujer! Y gracias a estas charlas estoy volviendo a recuperar mi estima, por ejemplo, el no tener miedo a tomar decisiones, y estar siempre firme cuando se toma una decisión.
(…) ¡Porque yo lo valgo! Animo a mis compañeras para que acudan a estas charlas porque nos hacen bien, a creer en nosotras mismas.

Testimonio publicado en la Revista “Pan con mantequilla” del Centro de Alcalá de Guadaira

Hemos observado también que el desarrollo de los talleres sirve, además, como facilitador de la convivencia entra las internas al mejorar la relación y la comunicación que mantienen tanto entre ellas y como con las y los profesionales.

Respecto a las y los profesionales, su participación en el programa, les ha permitido, hasta el momento, ampliar su formación en género y salud y desarrollar nuevas habilidades para intervenir con mujeres, lo cual les permite vincularse de otro modo con las mujeres internas, más allá de su función como profesional


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